Microsoft consigue almacenar 5TB duraderos en cristal con su proyecto Sílica
Usando borosilicato, mismo cristal que el de menaje de cocina, prometen más de 10.000 años de integridad
Agárrate fuerte que vienen curvas. Para los que somos unos completos obsesos del archivismo y las copias de seguridad, esta es una noticia absolutamente rompedora. Hasta ahora la única manera de preservar con cierta garantía todos tus archivos, recuerdos y material más o menos importante ─sin convertirte en víctima de Diógenes digital─, solo tenías una opción sensata y privada: replicar discos duros, en varios lugares a ser posible. O para los que la privacidad les importa un pepino, la nube.
Ahora Microsoft ha mejorado espectacularmente su investigación sobre la escritura de datos en puro cristal, usando láser sobre borosilicato en lugar de sílice. Es el mismo cristal que tienen jarras de agua o de café de uso doméstico, muy resistentes al calor y a la degradación. Un paso más para hacerlo asequible en un futuro y comercialmente viable. Que datos realmente esenciales para la humanidad, como obras clásicas, manuales, libros científicos, estudios, guías médicas... conocimiento puro y duro, se puedan almacenar de esa manera es casi de ciencia ficción. ¿Qué superhéroe tenía los datos de su pasado y su civilización almacenado en cristales? Sí, ese. El que lleva capa y leotardos ajustados (⌒▽⌒). Bromas aparte, un apocalipsis disponiendo de miles de cristales con el conocimiento, y suponiendo que aún sobrevive algún láser para leerlos, es un plus.
Consideración previa de por qué hace falta mejores sistema de almacenamiento: los discos duros no son eternos
Aunque infinitamente mejores que un SSD o una memoria flash, que se degradan con el uso y fallan de golpe, los discos duros también acaban dando problemas con el tiempo. Fallos de lectura, sectores irrecuperables, más los temidos defectos físicos con o sin golpe previo ─como el clac, clac infernal de la aguja que ya no hace bien su trabajo, señal inequívoca de fallo gordo─. Lo ideal para no perder información es, cada cierto tiempo, copiar los datos a uno nuevo, que normalmente tiene más capacidad y velocidad.
Obvia decir que el talón de alquiles de todo formato magnético es... un campo magnético. Un impulso electromagnético, una tormenta solar severa, un ataque EM, puede dejar tu almacenamiento para el arrastre si no está protegido en una jaula de faraday. Hay armarios dedicados ─y carísimos─ para ese propósito, pero es algo impensable para un archivador doméstico.
La alternativa actual son los M-Disc, DVDs y bluray grabables que prometen durar cientos de años
Ya existe la tecnología desde hace tiempo. De hecho tengo pendiente hacerme con una grabadora ─probablemente Asus─ para grabar lo más esencial, en mi caso fotografías, documentos, audios, composiciones y partituras de mi actividad como pianista e informático. El resto no es realmente vital.

Los M-Disc tienen la misma capacidad que los DVD-R de una capa (4.7GB) o los bluray desde 25GB hasta 100GB, pero son mucho más resistentes. No indestructibles, ojo. Pero lo suficientemente duros como para aguantar como poco un siglo almacenados en condiciones adecuadas y no extremas, al menos es lo que afirman. La empresa inventora hablaba de más de 1000 años, pero tras realizar pruebas de estrés, lo más correcto es hablar de más de 100 años. Es una alternativa a los discos duros sensata, aunque pelín cara. Los discos grabables solo Ritek y Verbatim los fabrican con licencia, y como ya imaginas, se necesita una grabadora compatible con este formato, con un láser más potente. Comparativamente, el precio / GB en Mdisc sale mejor en bluray que en DVD, aunque la grabadora sea más cara. Lo bueno es que se pueden leer en cualquier modelo de lector común, un punto a favor.
Qué viene a solucionar el proyecto Silica de Microsoft
Está muy bien el M-disc, pero ¿qué sucede si quieres preservar durante miles de años terabytes de información? Pues que tienes que escribirlos en algo duradero, compacto, inalterable, que no requiera energía para conservar. Vamos, es necesario escribir en piedra, casi literalmente. Podría haber sido ADN ─aún más ciencia ficción, si cabe─, pero en este caso el medio es un cristal y el dispositivo un láser. Y eso es lo que están investigando en Microsoft.
Como miembros del club de los grandes tecnócratas megacapitalistas, no son para nada de mi agrado, pero hay que reconocer la labor en esta tecnología concreta y necesaria. Cada 3 años más o menos se duplica la cantidad de datos generados por el ser humano ─aunque muchos sean basura irrelevante─. Por ejemplo, el radiotelescopio SKA va a generar anualmente como unos 700 millones de gigas (700 PB). Va a hacer falta algo más que un puñado de pendrive chinos para guardar todo eso. Por no hablar del material que se genera a diario en servidores y nubes.

El último logro de este equipo de Microsoft, y no es poco mérito, es haber colocado 4.8TB en una placa de cristal de borosilicato, el mismo cristal que el de puertas de horno, que mide tan solo 12 cm de largo y tiene un grosor de 2mm. El borosilicato es térmica y químicamente estable, resistiendo muy bien las pruebas de envejecimiento acelerado a las que han sido sometidas estas placas (¿cómo se llamarán? ¿crystal disks?). ¡10.000 años! Eso es lo que dicen que pueden durar. Si es que seguimos aquí...
En el artículo de Nature hay una salvajada cantidad de datos técnicos a cascoporro y en inglés. Pero básicamente hay que quedarse con esto: si se convierte en una idea comercial, va a ser completamente revolucionaria.
Las mejoras que han logrado en esa fase de la investigación
- Antes usaban cristales puros de sílice, pero que son difíciles de fabricar, con el borosilicato, extendidísimo, ya tienen un medio barato y asequible. Además han mejorado la "impresión" de los voxels, permitiendo una escritura más rápida y un nuevo tipo que usa cambio de fase en lugar de polarización.
- Ahora solo hace falta una única cámara para hacer la lectura de la placa.
- El dispositivo de escritura es más sencillo, con menos piezas y más fácil de calibrar y fabricar.
- Han ideado un sistema para identificar el estado de degradación de los voxels.
Les queda por mejorar aún más la tasa de escritura, lenta y que requiere varios láseres trabajando a la vez. Habría que ver también cuál es la fragilidad del medio. Porque si es como una jarra de agua, una mínima caída y adiós a los terabytes.
Aún así, todo pinta emocionante para los que queremos archivar hasta los primeros emails que escribíamos a finales de los 90s. Sí, de esos soy.
Un video explicativo muy bueno acerca de la tecnología Silica Project (en inglés)
Fuentes
- Artículo en Nature (en inglés)
- Entrada en el blog oficial de Microsoft
- Artículo de Ars Technica (en inglés)
- Entrada en Popular Mechanics (inglés)